miércoles, 14 de agosto de 2013

48.

1990



Una noche de verano
ausente de calor
paciente esperaba el viento por soplar
y las hojas de los árboles
aun yacían en las calles
compitiendo con los pastos
por ver quién sobrevive hasta el siguiente otoño.

Una luna naranja
a la que me costó aguantar la mirada
me dijo que la paciencia
hace más por ti de lo que parece.

Yo ya no sé si son estos delirios
típicos de esta época
o más bien esa desidia que te deja
volver a la rutina
de escribirte por inercia.

Reclamo esas buenas noches de las que hablábamos
esas mismas de las que no se
su fecha de caducidad
pero yo soy de dejar las cosas acabadas
o por las noches no me dejan
descansar.

jueves, 8 de agosto de 2013

47.

Al otro lado de la raya




La oscuridad me llama en las noches
en las madrugadas
en las mañanas
pero sobre todo
en ese momento impuntual
rompiendo la calma.

Intento vivir al margen
pero siempre vuelvo
a encontrarte.

Sabes que siempre llego tarde
la suerte raras veces está
de mi parte.

Pierdo más tiempo del que tengo
imaginándote desde
lo lejos.

Encadenado a esta mente subversiva
que desatada corre hacia donde
le da la gana
sin avisar.



miércoles, 3 de julio de 2013

46.

Playground



Hoy tocaba irse a dormir pronto
como otros tantos días me he propuesto
pero al cerrar los párpados
parece ser que no estaba entre mis planes
pasar página esta noche.

No hay forma humana 
de evadirte en mi pensamiento
ni de que tú te evadas
con el mío.

 Este es un juego imposible
una ilusión óptica que engaña
a mi mente adulterada.

¿Dónde quedaron aquellas magníficas
ganas de devorarnos entre gemidos
suplicándonos sin mediar palabra
para repetir otra vez?

Pero, ¿sabes qué?
He aprendido a mirar a otras mujeres
a pesar de que ninguna de ellas se merece
que le dedique una sola línea.

Si supieses lo fácil que se me hace verte
en cada pensamiento al vacio que suelo lanzar
entenderías el por qué acabo buscándote 
en las nuevas musas del presente.


martes, 2 de julio de 2013

45. Manías.

Invisible walls




Echar de menos es un verbo extendido.

Soñar despierto con una realidad distinta es mi rutina.

Jugar a hablar a través de miradas es un pasatiempo que tengo demasiado arraigado.

Esperar hasta el último momento por ver si acaso.

Cavar un hueco muy profundo para la esperanza.

Volver atrás con una canción inesperada.

Recordar demasiado algo que ni siquiera existe fuera de mi mente.

Pensar en nosotros tanto que hasta funcionaría.

Olvidarte cuando consigo juntar fuerzas.

Recaer tarde o temprano.

Vivir demasiado y tan rápido que no da tiempo a conocer.

Escribir siempre la misma carta que nunca envío, que siempre acaba en la papelera.



44.

Always grids




Intento vomitar con palabras para despejarme el alma
una madrugada cualquiera donde se juntan
la soledad de mis noches y una buena balada.

Tan solo necesito unas caladas
y sesenta y una teclas para volar.

Mientras la noche pasa, las alarmas de los coches
siguen sin decirnos nada
yo sigo intentando componer 
la melodía imposible 
del roce de mis manos con tu piel.

Somos tu ideal
mi guitarra desafinada
una serie de arreglos musicales
que nunca cuadran
y yo.

A veces se rompen las leyes
y es imposible distinguir
casualidad 
de causalidad.




domingo, 19 de mayo de 2013

43.


"Res non verba"




Duermevela matutino
abre un espacio onírico
sin abusar de ninguna sustancia.

Sueños tan reales y tan mezclados
donde la realidad se entrelaza
mezclando nombres y caras.

Hoy es uno de esos días
en los que te levantas sintiendo
que tienes algo más
una especie de sensación fantasma.

Hasta estuve a punto de coger el teléfono
y llamarte, como si fuese algo normal
pero la música me ha salvado una vez más.

Las calles mojadas
el asfalto reluciente
los semáforos en rojo
luces azules color policía.

El granizo en los coches testifica la batalla
que lucharon nuestros sueños
por dejar huella en este mundo.

lunes, 6 de mayo de 2013

42.

Ghosts




Me mantengo en silencio
reflexionando las ideas
para que maduren
lo justo para no pudrirse.

Lo reconozco:
hay veces en que se me va
de las manos
eso de soñarte sin tú saberlo.

Se han juntado
el vacío de la nevera
con el de mi corazón
justo a final de mes.

La cartera vacía
soy un hombre sencillo
y todavía conservo
el sobre de azúcar del último café
que nos tomamos.