miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tiempo perdido

Aleatorio




La pereza nos hace débiles: derrochamos nuestro tiempo,

se lo regalamos a ese concepto metafísico tan utilizado

que es la nada.


Somos parte de una producción en serie, envasados al vacío.

Listos para cubrir un jodido empleo en el sistema.

Llevamos de serie una plantilla que venimos

modificando a lo largo de nuestra existencia.


Pero borrar esa plantilla, esa tendencia “a lo normal”.

Dejando de ser humanos minuto a minuto,

sin saber aprovechar lo amplio de lo sentimientos y de las experiencias.


Por la calle gritan, un grupo de muchachos

canturrean un himno de fútbol.


Todavía hace más frío.

Los perros ladran, hace frío y quieren resguardarse.

Siempre el conocimiento será escaso en cualquier materia,

siempre habrá más y más.


Los polos opuestos son opuestos, no llegan a tocarse.

Pero se complementan.


Hay que dejarse engullir por los sentidos.

Disfrutar de ellos.

Exprimirlos al máximo y, sobre todo, educarlos.


Yo seguiré deambulando sobre esta cuerda floja

intentando atravesar intacto el foso lleno de pinchos.


Es divertido.

Contemplar la existencia en sus límites.

En sus rincones más oscuros, en los más iluminados.

En todos.

Dicen que es bueno abrir perspectivas.




martes, 9 de noviembre de 2010

Hora de la siesta

Cenicero & Humo


Me cubro con capucha en mi habitáculo, hace frío y no quiero coger un puto constipado. Mierda de tiempo cambiante, lo mismo hace sol que se pone a llover. No es que tenga nada en contra de la lluvia, pero un tiempo así rompe a uno los esquemas. Como animales que ya sabemos que somos, nuestras defensas están débiles y odio los moquillos mañaneros. La prosa se me sigue encallando, como encallan los barcos de los traficantes; barcos descargados y abandonados en la playa a su suerte. Olvidados. Gueroa dice siempre: “lo difícil es empezar”, estoy totalmente de acuerdo con el en eso. Pero a veces las palabras no fluyen, lo que hace que todo parezca un barro que no consiga resbalar y se quede estancado, como la mierda, vaya.


Ahora el sol me deslumbra y me jode realmente en la cara, tengo que adoptar otra posición si no quiero quemarme la retina y no ver nada a los 50 años, si llego. Acabo de ver el paquete de tabaco encima de la mesa, me han entrado ganas de fumar otro cigarrillo. Mierda. El pensamiento número uno del día, que nunca se lleva a cabo: dejar de fumar. El tabaco no sirve para matar el tiempo gastando dinero y llenándote de mierda los pulmones. Aun así, en todas las esperas y los descansos necesito ese jodido palillo de nicotina. Puta nicotina. Hace dos años, conseguí dejar de fumar durante siete meses. Nadie creía que no fumase. No lo hacía realmente. Solo fumaba marihuana de vez en cuando, con el menor tabaco posible. Al final me jodió tanto que nadie me creyese, que volví a fumar por desesperación. Desde entonces sigo enganchado al carro, con mas o menos número de cigarrillos diarios. Ahora es mucho peor, fumo más cigarrillos.


Jodidos humanos, nos llenamos de mierda para satisfacer nuestros sentidos y necesidades e impulsos psicológicos. Somos un jodido laberinto de neuronas particular, con engranajes y sistemas que hemos ido adoptando y cambiando día a día. Momento a momento. Todo el exterior nos influencia, no es nada nuevo lo que estoy diciendo. Ya lo han dicho muchos antes que yo. Pero lo repito. Ayer aprendí en clase de Radio que es bueno usar la reiteración. Como en publicidad.


Pensándolo bien, la cosa no está tan mal. Peor podría estar. Nos quejamos demasiado, yo el primero, lo reconozco. Deberíamos callarnos más y atender a las cosas que importan y solucionar nuestros problemas. Las cosas no tienen un wi-fi para que funcione todo por telepatía. Pensad cojones.


No molesten, es la hora de la siesta.


domingo, 7 de noviembre de 2010

Apunte Nocturno

Timida asoma por la ventana



Intento decir

tantas cosas

que al final acabo

por no decir

ninguna.


Se quedan las palabras

hechas una bola

en la garganta

imposible

de escupir.


Juego a imaginar

historias poniéndoles

banda sonora

proyectando siempre

alguna película

en mi cabeza.


La realidad es aburrida

constante

y siempre irá

para donde la manden.


Yo alquilo

una pensión de mala muerte

donde escribir estas

líneas

que me sirven de mapa

para escapar

del laberinto.


El futuro va

siempre por delante

y hasta donde

hemos llegado

es lo que somos.




sábado, 6 de noviembre de 2010

Primavera en noviembre

Cielo Badajoz



Entró noviembre

con sol y azules en los cielos

con días calurosos

cayendo hojas

por doquier.


No se si llaman

a mi puerta o se ha vuelto

a levantar viento

otra vez.


Ha caído la noche

y el fío arrasa con la calle.


La gente se dispersa

rumbo a los bares a emborracharse

para hacer

de una vez por todas

las cosas que sobrios no conseguimos

terminar.


La sociedad frena

a las libres conciencias

y nos dejan envenenarnos

con su jugo

para hacer lo que quieran

con nuestros cerebros.


El frío consigue

que nuestro pequeño círculo

también se disperse

a refugiarse.




miércoles, 3 de noviembre de 2010

Dejo

Closed Cinema



Dejo siempre para el final

lo importante y necesario, dejo

sin cubrir

mis espaldas y el tiempo llega; aunque

al final siempre

el viento me ayuda a hacer las cosas

antes de que se me olviden.


Debato con ansiedad

lo que sea

solo por sentirme fresco

y poder ver las cosas

lo más limpiamente

que pueda.


Cuando imagino

calles infinitas con aceras

donde los coches dejan

pasear por medio

de la carretera, donde

no haya nadie con quien

chocar y tener

algún tipo

de altercado; veo el desfilar

de miles de farolas

alineadas para recibirme a solas

con miles de cuartillas escritas

a doble cara, selladas con

mi letra.


Dejo que las cosas

por si solas

sucedan.



lunes, 1 de noviembre de 2010

Buscando la iluminación

Sound



¿Dónde te escondes?

Hace tiempo que no

te veo.


Será en el fondo de vasos

largos

de sábados noche y ese tipo

de jodiendas.


Quizás entre las sombras

de un parque

con pequeñas hogueras

y gente alrededor

fumando de ellas.


No creo que te viese

yendo al

supermercado.


Mientras yo ayer miraba

a un punto fijo

con los ojos inyectados en

sangre, no sabiendo

que pensar; con las piernas

como si llevase

toda la vida

andando.


No creo que te viese

en los reflejos

de aquellas paredes.


Sin darme cuenta

la música me induce

a dejar de pensar

en cómo encontrarte.


El destino verá si pone

nuestras caras

delante.



Mirando un punto en el vacío

Reflejos Vol.2



Solo cuando tengo

un suave colchón de graves

efectos sobre una causa

salen las líneas disparadas

contra la inocencia

de un papel blanco; una

conexión subconsciente

describe

el ritmo de los acontecimientos

futuros

y pasados.


A menudo las casualidades

se malinterpretan

y quedan forjadas falsas

conclusiones

recogidas, provocadas

por miles de quisquillosas

miradas.


Cierro los ojos y tapo

mis oídos ante ti:

no quiero saber

nada que pueda hacerme

desvariar.


Luego imaginaré

lo que quiera

y con esa versión

me quedaré.


Cuando exploten

los círculos polares

no habrá amantes

a los que escribir cartas

de amor.


No quedará el sentimiento

con el que hacer algo

bello.