domingo, 17 de octubre de 2010

Horas muertas con resaca

El sol

entra por la ventana, me

levanto

sin ganas

cuando mi estómago me reclama

que hay que darle

la vuelta a sus paredes

y la conclusión

es vomitar.


He perdido cientos

de papeles

con las cartas de amor

que te escribí y creo

que se fueron

junto con mis vísceras

por el retrete.


Bebo poco a poco

de ese jugo que me perjudica

mientras siento:

la vida puede ser

que amanezca

todavía.


Pasando horas muertas

en la puerta de cualquier

bar, fumando

como un loco

y sin parar de

pensar.


La resaca

avisa:

mañana no perdonará

y la noche concluida

no me dejará

dormir a gusto.


Entre temblores recuerdo

que anoche te vi

mirando con tu particular gesto

hacia todo y nada

a la vez.


Mi alma poeta

rehúsa

de pasar página

de una vez.


Por eso es que me encuentro

a solas todas las noches

ante cualquier papel.



jueves, 14 de octubre de 2010

Ausente

Mi vista parece

a veces

que se queda sin

color.


Desapareces

a veces

cuando más me gustaría

decirte lo que siento

decirte

que sigues siendo la chica

de la que me

enamoré.


Eres

lo que en día fuiste

y todavía

no he sido capaz

de asumir.


Eres

parte del recuerdo

que me da miedo

a borrar

y me entristece pensar

que mi oportunidad

pasó

sin siquiera

avisar.


Me entristece ver

que las calles no te miran

al pasar.


Me entristece que la rutina

no te deje ver lo que hay

detrás.


Fuera llueve.


Los teléfonos suenan

y nadie responde.


Mientras yo escribo

poesía envenenada

por el pensar

que me puede y por tardar

tanto siempre

en actuar.

martes, 12 de octubre de 2010

Madrugada

A la una

decidí que mañana

me invadiría

la locura.


Habían

pasado las dos

e iban

camino las tres; las cuatro

las pasé

pensando en que hacer.


Mirando

fijamente, buscando

sin reconocer.


Deambulando

en otras esferas lejanas

con las cinco me topé.


Jugando al póker

hasta que salga

el sol, los ojos cansados

y el cerebro harto

de pensar en números, de

filosofar sobre lo

absurdo.


Recobré

la infinitésima

parte de ti que

me corresponde

por puro azar.


El sol me dijo

que era

la hora de levantarse

y no he podido

dormir

aun.



lunes, 11 de octubre de 2010

Amanecer de verano

Enciendo la llama verde

con reaggae

en los auriculares.


Surgen de improvisto

los detalles que olvidé

de algunos recuerdos

que guardo en la

recámara.


Me duelen las manos ya

de teclear tantas palabras

y de ver siempre

en lo profundo

cada segmento del panorama.


Cierro los ojos, para ver

como la mañana dorada

se deja ver por la ventana

cuando las nubes que dibujan formas

reinan

en lo alto del azul constante; en la memoria

es donde guardo

aquellos preciados

instantes.


Para evadirme de una realidad

constante

deformada; cambiante

como el rumbo del aire con

ambiente de película de cine

negro.


Donde el final es como un muro

contra el que de frente te

estrellas.


Mas testigos somos el papel y yo

de la historia enmascarada.

20. (Hank, ya no me escribes poemas de amor)

Letra de mi canción
anunciaste nuestro destino
uniéndonos por un tiempo.

Recordando escribo esto
añorando días ciertos.

Logré pensar en ti
aun sintiendo otros besos.

Un interminable sufrimiento
retratarme en tus ojos
aunque sean los míos
en el espejo.


domingo, 10 de octubre de 2010

Ayunas

Me automedico

con recetas de la

abuela y las

ganas de sentir

vuelven a hacer

que se pongan en marcha

las inmensas avalanchas.


Leo las señales que envía

el cielo e interpreto

a mi gusto

sus particulares señuelos.


Bajo a veces a ver que tal

está el mundo de las

apariencias;

sólo para estar presente

de la continua jodienda.


Rompo entonces las reglas de la conciencia

establecida y me acomodo en algo más profundo

que lo que puede entregarme lo que existe fuera.


La historia es

agua que corre,

el presente

simplemente no

existe.


En cuanto al futuro

mejor

no hablar de futuro.


viernes, 8 de octubre de 2010

Paisajes Sonoros (Vol. 1)

El viento sopla

en el acantilado.

Con la niebla topas

cuando sigues andando

por el filo de

lo imposible.


Las nubes hablan

en tonos grises reinando

el cielo.


Las máscaras que usamos ayer

hoy están junto al

vertedero.


Siempre los verdes fraudes

topan con la ausencia

de buenos juicios

hacia todo lo que representan.


Ni yo mismo entiendo

el sentido de la inconsciencia

de mantenerse vivo

simplemente

por fuera.