domingo, 19 de mayo de 2013

43.


"Res non verba"




Duermevela matutino
abre un espacio onírico
sin abusar de ninguna sustancia.

Sueños tan reales y tan mezclados
donde la realidad se entrelaza
mezclando nombres y caras.

Hoy es uno de esos días
en los que te levantas sintiendo
que tienes algo más
una especie de sensación fantasma.

Hasta estuve a punto de coger el teléfono
y llamarte, como si fuese algo normal
pero la música me ha salvado una vez más.

Las calles mojadas
el asfalto reluciente
los semáforos en rojo
luces azules color policía.

El granizo en los coches testifica la batalla
que lucharon nuestros sueños
por dejar huella en este mundo.

lunes, 6 de mayo de 2013

42.

Ghosts




Me mantengo en silencio
reflexionando las ideas
para que maduren
lo justo para no pudrirse.

Lo reconozco:
hay veces en que se me va
de las manos
eso de soñarte sin tú saberlo.

Se han juntado
el vacío de la nevera
con el de mi corazón
justo a final de mes.

La cartera vacía
soy un hombre sencillo
y todavía conservo
el sobre de azúcar del último café
que nos tomamos.


viernes, 26 de abril de 2013

41.


Explanations are always behind



Una vez más desafío
a este papel vacío
a ver quién aguanta más tiempo
esta retahíla de suspiros.

Escribo las cosas que no me atrevo
a decirte
esas mismas cosas
que me hacen volar o caer
según el momento.

Esas mismas cosas
que le cuento a mi cuaderno
totalmente en secreto
acerca de cómo
tu ente invade mi mente.

No es que vuelvas ahora
me temo que nunca te fuiste.

También puedo ser yo
el que se está volviendo loco
en estas noches eternas de soledad
mientras escribo como condena
por conformarme con solo verte pasar.

Son más de mil y una noches
ya en vela
con sus respectivas mañanas
las que he pasado imaginando
otro posible destino
en el que existe un nosotros.

De nuevo vuelven a compartir noche conmigo
esas inútiles horas de reflexión
que son lo más cerca que tengo
de estar contigo.

Y para colmo se van a juntar
el dolor de cabeza
con este insomnio que anhela
el pasado
sabiendo de más
que las cosas nunca
pasan dos veces.



miércoles, 24 de abril de 2013

40.

Black and distorted




Veo pasar la noche a través de la ventana
la luz de las farolas riega la calle
de un naranja intenso.

Aprovecho este interludio musical
para hacer balance de las idas y venidas
mientras la vida
hace de las suyas día a día.

A los cascos una melodía abre brecha
en mi subconsciente.

Dices creer en el destino
pero tu y yo sabemos
que no hay destino aparente para esto
pues sólo nosotros forjamos
el futuro que será
presente.

domingo, 21 de abril de 2013

39.

Wall





1. Nota introductoria:

 Cualquier conexión con la realidad es pura coincidencia. Solo tiene una posible interpretación. Lo demás son conjeturas. Este texto nunca debió salir de mi cabeza, pero se ha vuelto necesario. Está empezando a corroer mis entrañas.
           
            Ahora que lo pienso, esto nunca debería ser texto. Debería ser un gesto. Un beso. Una caricia. O una conversación de horas después de calmarnos las ansias. Pero reconozco que hay algo dentro de mí que me impide hacerlo. Si crees que necesitas saber más, sigue leyendo. Es hora de volver atrás.


2. Breve descripción sensitiva:

            Ahora solo inspira.

Acababa la primavera. El verano empezaba a hacer sudar a la gente y en la calle casi podía olerse el olor a piscina recién pintada. Clava en tu mente ese olor. Acompáñalo con esa canción que te deja inútil para todo el día. Esas canciones que te deprimen o alegran inevitablemente. Ahí es cuando entras tú. Cuando yo solo jugaba a hacer aros de humo en cualquier banco de cualquier parque. Cuando solo eras una canción que me gustaba cantarte. Después pasó el tiempo y cada uno fuimos por nuestro lado.


3. La herida que deja cicatriz:

            Al principio era sencillo. Todo lo que se va acaba por volver, es cosa de la vida, supongo. Volvía a andar de aquí para allá. Ahora mismo no recuerdo exactamente como fue el volverme a encontrar contigo. Lo que si recuerdo es que de repente pensar en ti era acabar perdiendo los nervios. Tanto que a veces te ignoraba en la calle. Fuiste lo único que nunca conté a mi psicólogo.

            Y todos los días la misma promesa: no pensar más en lo imposible. Esa promesa que rompía fácilmente en momentos de debilidad. Después venían los desvaríos de mi mente. La interconexión de sucesos totalmente casuales. Pero el querer ver ordenaba a su manera.

            Así pasaron unos meses, en un completo círculo vicioso del que no conseguía avanzar. Tu presencia era excusa suficiente como para que esa noche soñara algo que mereciese la pena recordar.

Mientras tanto mis memorias iban quedando codificadas en poesías crípticas y sin sentido en las que tu eres el hilo conductor. Lo peor de todo es cuando jugaba a escribir tu nombre en vertical y me dijeras que te gustaba. Siempre me preguntaré si te diste cuenta de eso.

4. El hábito que se vuelve costumbre:

            Suelta el aire.

            Han pasado dos años. Todavía hay veces que me gusta utilizarte como musa sin que lo sepas. Antes era un juego pero ahora se me ha ido de las manos. Pues nunca dominamos cuando decidimos llamar a algo amor. Pero lo cierto es que aunque cierres la puerta a veces cala.

            Mi cerebro estalla cuando escribo por la noche lo primero que se me viene a la cabeza al pensar en ti y a la mañana siguiente soy consciente de que lo has leído. Es cuando mi subconsciente empieza a montarse la película y ya puedo dar por desperdiciado el día.


5. Coda instrumental:

            Hoy es la enésima vez que me he jurado pasar de ti. Por eso es que estoy escribiendo esto totalmente sobrio y sin la luz de la luna que me ayude. Hoy será un domingo más que tirar a la basura. En vez de cansarte, prefiero cansar al vacío por eso escribo esta carta sin destino.

            En la sombra quedo. Espero que si alguna vez lees esto y te queda alguna duda, si estás interesada en resolverlo, sabes donde encontrarme. No dudes en hacerlo. Simplemente hazlo.



                                                                                               Atentamente, Jack Red.

viernes, 19 de abril de 2013

38.

Tomorrow will be another day



Todas las mañanas tropiezo en las aceras
cuando no voy totalmente despierto
cosa habitual porque paso
demasiadas horas muertas
dando vueltas
en la cama.

Te voy a contar un secreto:
lo poco que recuerdo de mis sueños
eres tú.
                   
Intento descifrarlos
mirando la luz roja del semáforo
esperando para pasar.

Siempre llego tarde.

Las horas se me pasan
a pesar de tener
unas doscientas alarmas
resonando en mis sueños
antes de despertar.

Todas las ventanas tienen
una conexión directa
hacia una dimensión paralela
antigua pero confortable
zaguán recóndito al que me escapo.

Antes solía olvidar lo que pensaba
lo cual era útil para no
guardarte en mi memoria consciente
o inconsciente.

Ahora lo consciente se hace
transparente y no me abandona la aplastante
realidad.

Y solo puedo recordar de mis sueños
el arco rojo perfecto
que forman tus labios.


37.

From Madrid to anywhere




Tres
eran las cosas que al suelo
le ataban.

Una:
El olor del verano o el color
de la primavera.
El hastío del invierno
o la melancolía del otoño.

Dos:
El placer de desglosar por partes
un conjunto armónico de frecuencias
para asociarlas a una imagen
o para hablar cuando no hay palabras.

Tres:
Esa lista de cosas por terminar
colgada en la pared
como un cartel de se busca
donde una de las cosas
es encontrar una buena musa.