martes, 30 de noviembre de 2010

Hexagrama 39

Nuevo Documento de Texto



El obstáculo
olvidarte, porque a cada paso hago
el ridículo.

Procurando invocarte
en pausadas líneas
despojadas de arte.

Porque
tú les dabas lo bello y yo sonreía
conforme.

Confío
mi suerte al I Ching y
desvarío
cuando veo que apareces
dos veces
como un reflejo
tardío.

¿Qué hago si soy adicto
a ver las cosas de modo distinto?

Pobre de mi, ignorante,
no supe descifrar el sentido de esas
imágenes delirantes.

Cuando caiga el telón
sonreiremos al ver acabar
esta triste comedia
que es la vida real.

Poco a poco
van saliendo, como
corchos a la superficie,
las verdades que un
día
te dije.

Soñaremos con un respirar
aire limpio bien
profundo; recién
levantados
con una directa bella
sonrisa como
desayuno.

Del amanecer perfecto
añoro los cabellos ajenos
en sábanas blancas.



sábado, 27 de noviembre de 2010

El barro se seca al sol del ocaso

Atardecer



El momento es espeso

como el barro recién

mojado, voy dejando huellas

en el tiempo

que se van borrando según

va lloviendo.


Es un continuo debate

interior multipolar

el que no me deja

descansar.


De ahí la necesidad

a masticar

las horas y hacerlas

mas rápidas

añadiendo algo en el cigarro

que aumente

la sensación de flotar.


Siendo siempre sincero

no hay problema

en hablar.


Si el bloqueo supera

a las ganas

todo queda

en un cenicero lleno.


Salir es

que uno quiera

o pueda.


La inspiración juega a veces

malas pasadas y te queda

esperando donde quiera que hayas

quedado con ella.


Estudio la sociedad

desde el punto de vista

de sociólogos e informadores

(porque me toca obligatoriamente)

siendo cada vez más consciente

del deterioro interno

que me hace odiar

a la gran mayoría

de la gente.



miércoles, 24 de noviembre de 2010

Vistas desde un balcón

Snow



El viento mece

las hojas de un árbol

su sonido me recuerda

al olor del mar.


Las plantas se agitan

bailando un adagio

con el insistente

viento.


Cierro los ojos y consigo estar

en otro universo

paralelo.


Aumenta la entropía

a menudo que analizas

cualquier regla.


Poco a poco

voy entendiendo

que toda rueda

gira a otra.


Cuando no hay

habituales

encuentros con el papel

el subconsciente acoge

todas las acciones.


Sigo escuchando las voces

de las sirenas

ahora que recuerdo

el dulce y amargo

olor

que caracteriza a una

mujer.


Las tensiones se disparan

pero yo sigo

buscando eso que llaman

el nirvana.


Porque en no dejar de buscar

las cosas

está la gracia.



viernes, 19 de noviembre de 2010

Dieciocho versos

Away, far away (Estacion trenes Salamanca)



Entre vapores y humo

dejo que las horas

se conviertan en segundos.


Hago aros grises que vuelan

los observo elevarse

y el aire hace que se pierdan.


La vida me hace aprender

las cosas importantes

que por si solas aparecen.


Si noto que la ansiedad me devora

me tiro a la sombra, a pensar:

todavía podría ser peor que ahora.


Esto es mi particular testamento

el cual cedo a la sed de las llamas

pues jamás nadie querrá entenderlo.


Mientras tanto el futuro nos mantiene presos

con su necesario principio de entropía

cada noche reescribo mi historia en versos.




miércoles, 17 de noviembre de 2010

Mis pasos guían hacia la nada

Ámbar



Escucho la música natural

son las gotas de lluvia

golpeando en mi cristal.


La ansiedad

me corroe por dentro

y solamente la combato

poniendo en orden

mis ideas.


Dejaste una brecha

abierta y por ahí me entra

el aire

como si fuese una ventana

haciéndome temblar.


Recuerdo otros tiempos

también vestidos con faldas

de otoño.


Se me dispara

el sentido de la palabra

cuando pienso como se formaba

una curva en tus mejillas

al sonreír.


Lo contradictorio

es satisfactorio mientras

en este mundo manden

los bancos, donde siempre

gana el malo.


Donde el hábito

en el mejor de los casos

rara vez es necesario.


Alzar la vista

hacia el cielo

y seguir esa cometa que es

un sueño, seguirla

con la vista a través del azul

más allá de las nubes, casi

rozando la atmósfera.


El límite está

donde queramos

dejarlo.



martes, 16 de noviembre de 2010

Trazos casi olvidados

Ramas



Con los sentidos cansados

cada noche arrastro

la coraza que hace

a mi mente débil, el ente

físico que me

identifica.


Instantes en los que parece

la vida una película, con detalles

surrealistas indicando un destino

al que a veces veo

bastante sentido.


Escribiendo siento

a la poesía salir sola

de mis adentros; observando

como caen

las hojas en otoño, padeciendo

el frío del mas cruel

invierno.


A pesar de haber aprendido

no puedo decir que sepa, mi

pregunta y la de otros:

¿quién sabe?


Yo me entreno

analizando constantemente

el posible por qué

pero

mi cerebro

empieza a estar cansado.


A veces me pregunto

si será

a la larga algo rentable

creer

que la multitud se detendrá

y pensará, durante

un instante, el destino

de los sueños

frustrados.



miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tiempo perdido

Aleatorio




La pereza nos hace débiles: derrochamos nuestro tiempo,

se lo regalamos a ese concepto metafísico tan utilizado

que es la nada.


Somos parte de una producción en serie, envasados al vacío.

Listos para cubrir un jodido empleo en el sistema.

Llevamos de serie una plantilla que venimos

modificando a lo largo de nuestra existencia.


Pero borrar esa plantilla, esa tendencia “a lo normal”.

Dejando de ser humanos minuto a minuto,

sin saber aprovechar lo amplio de lo sentimientos y de las experiencias.


Por la calle gritan, un grupo de muchachos

canturrean un himno de fútbol.


Todavía hace más frío.

Los perros ladran, hace frío y quieren resguardarse.

Siempre el conocimiento será escaso en cualquier materia,

siempre habrá más y más.


Los polos opuestos son opuestos, no llegan a tocarse.

Pero se complementan.


Hay que dejarse engullir por los sentidos.

Disfrutar de ellos.

Exprimirlos al máximo y, sobre todo, educarlos.


Yo seguiré deambulando sobre esta cuerda floja

intentando atravesar intacto el foso lleno de pinchos.


Es divertido.

Contemplar la existencia en sus límites.

En sus rincones más oscuros, en los más iluminados.

En todos.

Dicen que es bueno abrir perspectivas.