viernes, 11 de marzo de 2011

Diez segundos

Sentir el aire




Sentir el aire en la cara
síntoma de realidad.

Dejar que los dedos escriban
solos
este corto poema de amor.

Seis veces, o siete, maldije
a mi personalidad
por permanecer mudo.

Después y siempre tarde
escribiré estas últimas palabras al aire.



miércoles, 9 de marzo de 2011

Me distrae mirar tu sombra

Snow



Mi perro está falto de cariño

su mirada me lo dice; puede

que solo esté pidiendo comida, yo prefiero

pensar que siente empatía.


Equilibro mi pensamiento.

Raras veces es lo que parece.


Noto algo dentro

me dice que desistir

no existe, a pesar de que algunos caminos

hieren cuerpo y mente.


Centro de gravedad inconsciente

eres.


Sin yo querer siquiera pensarlo.


Luego llega la realidad

como una bofetada

quedándote las cosas

bien claras.


Yo huyo del constante vacío existencial


Tantos diminutos granos de oro

en forma de tiempo

se amontonan formando una playa

donde se quedan las ganas

de ganar.





sábado, 5 de marzo de 2011

Tus recuerdos como imán en mi nevera

Si me oyes...




Eres un vaso vacío

que nunca se acaba.


Fría y sombría impresión

de una nueva versión

del inconsciente; sembrado

a lo largo de toda una vida.


Todos embrutecemos

nuestra sangre con alcohol u otro

cualquier estupefaciente, para romper

los barrotes de nuestra conciencia dejando

libres a nuestras intenciones.


Tránsito efímero

sin observar lo que nos rodea.


Yo, condenado

al recuerdo, tengo

una fábrica onírica de la parte

bonita de los momentos; en mi memoria

está el por qué de los versos.


Los dulces

andenes sin recorrer todavía

uniendo fronteras mentales.


Resumiendo la historia

al final todo se quedó en nada.


¿Qué es la vida sin verso?

Eso no quisiera saberlo yo.





El cerebro es como una pecera

Soledad, frío, agua (La vida pasar)



Logro dar un paso

hacia delante; voy

aprendiendo el funcionamiento

y controlo así,

poco a poco, los pensamientos

que me hacen obrar

de manera histérica.


Centrando la atención

hacia un punto fijo, canalizando

cada unidad de energía

para plasmarlo a modo de resumen

y no olvidar

“todo está en tu cabeza”.


Me alegra saber que al menos

algunas veces logré expresar

lo que siento o, por lo menos,

de haberlo intentado.



miércoles, 2 de marzo de 2011

Psicoanálisis (Exp. Nº 25,813)


Violinist



Abro las puertas

hacia una percepción

profunda; un vistazo

al continuo espacio-tiempo sin deformar

atrapado

durante un segundo en la eternidad.


Mis Pensamientos Automáticos

(dicen los expertos)

me llevan hasta el cúmulo incesante

haciéndome perder el control

de esta misma cabeza

que ahora trata descubrir los misterios

y piensa en ti como en uno

de los principales asuntos

sin resolver.


¿Qué debo hacer

si nunca jamás paro

de pensar en todo

y nada a la vez?


Convierto en un vertedero

un folio en blanco con agrios

versos, acompañados de un sabor

a bilis que me impide reconocer

el verdadero gusto

de las cosas.




martes, 1 de marzo de 2011

Seis formas de no perder la cabeza

Old School Rock


Busco el cúmulo de razones culpables

de una ansiedad

constante.


Busco la forma de soplar

la vela para que el aire

no haga que se mueva;

lo llaman nirvana.


Busco una conjunción de notas

que definan mi estado;

mas no existen

o simplemente

no se han inventado.


Busco resguardarme

de todas las tormentas

en un cúmulo de letras.


Busco la calma

en una cuenta atrás;

en la línea melódica que forma

el sonido del viento en las ramas

de los árboles al lado de mi ventana.


Busco con todas mis ganas

la forma de decirme

como afrontar

esta asoladora expedición

introspectiva.



Mensaje nervioso de mis piernas en código morse

History II



Mi cerebro sabe
hay cosas que dejo
en el tintero;
sabe tanto,
cosas que ni siquiera intuyo.

Intento que pasen
desapercibidas
palabras y frases homicidas;
conjurándose mis nervios
contra mi.

Revuelvo en el cajón inmundo
de las necesidades sin expresar
de los sueños porfundos,
deseos por cumplir
antes de morir.

Me declara abiertamente
mi inconsciente
una guerra interminable
donde la vida es
totalmente insroportable.

Ansiolíticos
entumecen los sentidos
pero yo sigo sintiendo
como late mi cuerpo
excesivamente sin parar.

Tambalean, ajetreándome
mis piernas al levantarme
induciendo cansinamente
el pensamiento
de desvanecerme.