sábado, 5 de abril de 2014

58. Tus ojos son como un agujero negro





Hay un punto muerto
en el vacío
que me atrae hacia él
constantemente.

Un agujero negro
en el espacio-tiempo.

Es tan oscuro y redondo
que en cierto modo
me recuerda a tus pupilas.

El humo de los canutos que me fumo
también es absorbido
al igual que los versos perfectos
que olvidé anotar.

Hay un agujero negro
que no me deja ni siquiera
pensar en otra cosa.

Hay un punto muerto
que está tan vivo
como los recuerdos bonitos
que tuviste alguna vez.




lunes, 10 de febrero de 2014

57.






A veces vuelvo a pasar
la noche en vela deambulando
en mil pensamientos
y dando vueltas en la cama
hasta que es demasiado tarde
como para no darle importancia.

A veces, reconozco, que paro
demasiado en tus labios rojos
pero solo en sueños rozo
algo tan mágico que no puedo recordar.

Es odioso estar enganchado
desde la distancia y en la sombra
pero mucho peor sería
vivir cerca tuya sin poder
disfrutar de un viaje en la montaña rusa
de tus caderas
todas las noches después de cenar.

No es que quiera simplemente hacer
lo que todos quieren
hacer contigo:
yo quiero ser experto
de cada pliegue imperfecto de tu cuerpo
e ir trazando de memoria
un mapa táctil con mis dedos
y que la noche no acabe
cuando acaben nuestros cuerpos
sino que acabe cuando
culminen nuestros cerebros.

Y a la mañana siguiente
eso de ‘buenas noches’
habrá sido verdad
sin que importe el mal aliento
ni la cruda realidad.

Porque no hay nada tan bello
como recordarte temblando
tan nerviosa como yo
cuando nos dimos el primer beso
pero todavía lo hace más perfecto
saber que no se va a repetir.

Por eso es que cada vez
que me doy un golpe
bebo un trago
o fumo un porro
espero que no haya
roto la conexión neuronal
que corresponde a ese momento.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Voy a borrarte






Voy a borrar nuestras conversaciones
tus mensajes al móvil
tus correos electrónicos
tus comentarios en mi muro
aquella foto que nos hicimos una vez juntos.

Voy a eliminarte de mis amigos
a dejarte de seguir la pista
a borrar tu número de teléfono
para no volver a mirar si me estás escribiendo.

Voy a dejar de escuchar
todas las canciones que compartes
y las que escuche serán
sólo para mi.

Voy a cambiar mi ruta
para nunca jamás cruzarme contigo.

Pero
por mucho que lo intente
seguro que no podré
borrarte de mi mente.


martes, 5 de noviembre de 2013

4:14

Lights and shadows



Desidia.
Causalidad.
O simplemente
consecuencia directa
del paso del tiempo.

Pero yo ignoro los motivos
y busco por mi mismo
las respuestas.

Todos los relojes que miro
marcan siempre
la misma hora.

La hora en que me da
por pensar en ti.

Pero estoy seguro
de que a ti no se te paran los relojes
y de que tampoco
escuchas drogada
esas viejas canciones que solían acompañarnos
las noches que decidías
fugarte conmigo de cualquier bar.

Tengo todavía esa manía de pensar en ti
como si fuese uno de esos momentos
en los que nos mirábamos fijamente
observándonos callados
porque no había nada
que decir.

Todos los relojes
marcan siempre la puta hora
en que volví a ser consciente
de que existía una posibilidad
de volver a verte.



miércoles, 30 de octubre de 2013

52. Las musas no quieren quedarse nunca hasta por la mañana

Electronic candles



No era viernes.

Ni sábado.

Simplemente era
un día cualquiera.

No puede esperarse
demasiado a veces
de los domingos
pero ese día
los astros
decidieron alinearse.

¿Qué le dices al amor de tu vida
cuando pasa por delante tuya
una segunda vez?

Balbuceo.

Se me acumulan las palabras.

Patina el pensamiento.

Todavía tiemblo de los nervios.

Un domingo no está hecho para
que te lo pongan patas arriba,
a menos que
la recompensa por ser buen jugador
tenga algo que ver contigo en la cama.

Las musas no quieren quedase nunca
hasta por la mañana.